“Un sueño hecho realidad”

“ Llevo 34 años trabajando con mujeres mayores con un problema común: soledad y dificultades económicas. Son mujeres que han tenido tiempos mejores y que, por distintas razones, requieren de ayuda. Siempre había soñado con una casa para ellas. Por eso el proyecto Casa Alma Mater parece mi sueño hecho realidad. Un lugar donde se encuentran ex alumnas en situaciones parecidas y pueden vivir juntas con la gran ayuda de haber sido educadas en el mismo colegio. Además, es una gran instancia donde poder darnos una mano entre ex alumnas y sobre todo, apoyar a aquellas que están pasando por situaciones parecidas o momentos difíciles”.

Verónica Lyon

Coordinadora Casa Alma Mater, Generación 1959

“Estoy rejuvenecida”

“Estoy viviendo hace unos meses aquí y ha sido un cambio de vida maravilloso. Soy viuda hace muchos años y viviendo sola me faltaba la convivencia con mis amigas. Esto ha sido sumamente enriquecedor, porque aquí se vive un compañerismo fabuloso que no sentía hace tiempo. Uno puede tener independencia. Me ha hecho muy bien psicológicamente, incluso se me han olvidado todas mis dolencias. Estoycomo rejuvenecida. Me encanta ir a la capilla, que también me ha hecho muy bien para el alma”

Marjorie Shaw

Residente, Generación 1957

“Es maravilloso formar parte de esta gran comunidad de ex alumnas”

“Vivir aquí me ha dado una  felicidad enorme. Es una casa maravillosa, tengo amigas y mis hijos están dichosos de que yo esté acompañada.
El que las ex alumnas hayan logrado hacer esta casa es fabuloso y todos los colegios debieran tratar de hacerlo, porque aquí se vive pura alegría y nosotros entregamos todo lo que podemos para lograrlo. Es maravilloso formar parte de esta gran comunidad. Trato de participar en todo. Agradezco infinitamente haber entrado y vivir aquí con todas mis compañeras”

Jimena Rivas

Residente, Generación 1953

“Me siento como en mi casa”

“¡Estoy feliz! Vivo con amigas y aunque soy la mayor, nos avenimos muy bien, especialmente porque fuimos educadas en el mismo colegio y tenemos casi el mismo sistema de vida, lo que es muy agradable. La gente es muy atenta, me gusta mucho como funcionamos… La verdad es que me siento como en mi casa. La encuentro fantástica, y además veo que mucha gente ha sido muy generosa ayudando a construir nuestra Casa Alma Mater”

Luz Prado

Residente, Generación 1949