Como ya es tradición, ayer se celebró el almuerzo de fin de año en nuestra Casa Alma Mater, con una sola diferencia: cumpliendo estrictamente los aforos, solo pudieron compartir con ellas dos miembros del directorio de exalumnas. Después de un año tan difícil, todas estaban muy contentas, relajadas y agradecidas por tanto cariño.
Gozaron además con el regalo del directorio y el libro Antes que se me olvide, de Consuelo Larraín Arroyo (generación 75) profesora del curso de Autobiografía, quien envió uno para cada una.
#sigamosjuntas


